
La comunidad evangélica en Galicia, vive días de profundo dolor tras confirmarse el hallazgo sin vida de Juan Víctor, un joven de 19 años desaparecido hace semanas tras sufrir un accidente en el río Miño, en la zona del embalse de Os Peares (Lugo).
El suceso, que tuvo lugar a finales de marzo mientras practicaba kayak, dio inicio a un amplio dispositivo de búsqueda que se prolongó durante semanas y movilizó a equipos de emergencia, voluntarios y vecinos de la zona. Durante todo este tiempo, la familia, amigos y su iglesia evangélica mantuvieron una constante cadena de oración, danto testimonio y mostrando una fe firme y una gran unidad en medio del dolor y de la incertidumbre.
Especialmente conmovedor fue el testimonio de la madre de Juan Víctor, quien, en medio del dolor, expresó una profunda confianza en Dios. Recordó que el versículo favorito de su hijo era Filipenses 1:21 —«Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia»—, y manifestó su deseo de descansar en la voluntad de Dios incluso en este tiempo de sufrimiento.
Juan Víctor formaba parte activa de su iglesia local, la Iglesia Evangélica Buenas noticias en Lugo, donde era especialmente querido por su carácter cercano, su compromiso y su implicación con los más jóvenes. Su testimonio de vida y su dedicación al servicio cristiano han sido destacados por quienes compartieron con él su día a día.
La noticia de su fallecimiento ha generado una profunda conmoción tanto en su entorno más cercano como en la comunidad evangélica en general, que ha acompañado a la familia desde el primer momento y continúa haciéndolo ahora en el duelo.
Desde el Consello Evanxélico de Galicia queremos expresar nuestra cercanía y solidaridad con la familia de Juan Víctor, así como con su iglesia y amigos. Nos unimos en oración por consuelo, fortaleza y paz en estos momentos difíciles, confiando en la esperanza eterna que ofrece nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús.
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